Trabajo Social & Terapia familiar ¿Debemos ir al Congreso de Terapia Familiar?

Trabajo Social & Terapia familiar ¿Debemos ir al Congreso de Terapia Familiar?

¡¡¡Esta semana tenemos nuestra primera invitada en Socialint!!! Ella es Sara de Macroscopio Sistémico. Gracias a las redes sociales nos conocimos y esta es la segunda colaboración que tenemos juntas.

En octubre se celebra el Congreso Nacional de Terapia Familiar de Cartagena, tema que a nosotras nos fascina. Es un Congreso que además innova en un nuevo formato. ¿Ya sabes porqué es importante que estemos presentes?

Les dejamos con Macroscopio Sistémico 🙂 

 

¿Por qué los/as trabajadores/as sociales deberían asistir al Congreso Nacional de Terapia Familiar en Cartagena?

Es un placer para Macroscopio Sistémico, como colaboradores de este Congreso, escribir este post respondiendo a la pregunta que nos han formulado las compañeras de Socialint: ¿Por qué los Trabajadores Sociales deberían asistir al Congreso Nacional de Terapia Familiar de Cartagena? Vamos a comenzar contextualizando un poco de dónde surge este Congreso.

Antecedentes

La Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF) celebra desde hace más de treinta años un evento anual, alternando Jornadas y Congresos. Las distintas asociaciones que la conforman se van turnando en la organización de los encuentros y este año le ha tocado el turno a la Asociación murciana (ATFRM).

Formato a modo de conversaciones

Este Congreso en particular se presenta con un formato  innovador. A diferencia de la mayoría de los Congresos a los que solemos asistir los profesionales del sector psicosocial, todos los temas se abordarán a modo de conversación, de ahí su título.

Para cada una de las seis ponencias plenarias contarán con dos expertos punteros, que conversarán entre ellos sobre el tema en cuestión. Con la participación de una tercera persona, que hará de entrevistador/a, e introducirá preguntas y comentarios que los asistentes pueden desde ya formular a través de la web.

Esto pretende romper esa pared invisible que existe entre el atril y el auditorio y promover una visión más horizontal y espontánea de lo que normalmente representa un Congreso de esta envergadura. Parece interesante.

Pero volviendo a la pregunta: ¿Por qué un/a Trabajador/a Social debería ir a este Congreso de Terapia Familiar?

Se nos ocurren dos argumentos fundamentales:

1.- Los contenidos son muy potentes desde el punto de vista social

La extensa temática que abarca el Congreso ofrece numerosas posibilidades para un perfil profesional amplio. En las ponencias se va a hablar de psicosis, de abuso infantil, de adolescencia… Por otro lado, cada una de las mesas redondas tratará alguna parcela en la que se manifiesta la violencia, tema que toca muy de cerca al Trabajo Social: Violencia filio-parental, violencia en las Aulas, Violencia en la pareja y hacia la infancia.

Pero además, la lista de talleres conecta con un amplio abanico de inquietudes que nos encontramos en nuestra práctica profesional, ya sea en el ámbito clínico o social. Estos son algunos ejemplos de talleres que podrían interesar a los/as trabajadores/as sociales:

  • La aplicación de la traumaterapia infanto-juvenil sistémica en la recuperación del daño provocado por contextos de malos tratos y violencia.
  • Tratamiento del Bullying en clave sistémica.
  • Intervención sistémica con el núcleo familiar víctima de violencia de género.
  • Programa de trabajo con hombres protagonistas de violencia familiar: La reparación terapéutica.
  • Diálogos Abiertos y Prácticas Colaborativas. Cómo mejorar la comunicación en familias afectadas por diagnóstico de enfermedad mental grave y otros contextos.
  • Abordaje de la violencia filio-parental desde el modelo de vinculación emocional validante (VEV). Una perspectiva de intervención sistémica-relacional.

2.- El origen de la Sistémica y la Terapia Familiar es innegablemente social

El otro argumento daría para un artículo mucho más profundo, pero vamos a esbozarlo para responder a esta pregunta concreta.

La Terapia Familiar es un campo en el que los trabajadores sociales siempre han estado muy presentes. De hecho, el origen de la Terapia Sistémica proviene de un contexto en el que las herramientas que se tenían en aquel entonces para tratar los problemas mentales, no se ajustaban a las demandas de esa inmensa parte de la sociedad que no podía costear los servicios de un psicoanalista.

En los hospitales se acumulaban casos de difícil abordaje. La mayoría de ellos se trataban de minorías con escasísimos recursos económicos. Así que el gobierno estadounidense debía dar alguna respuesta.

Aquellos paleosistémicos, influidos por una serie de teorías de la época (no vamos a entrar en ello, pero si quieres saber más, hemos publicado un artículo recientemente sobre el Trabajo Social Sistémico), llegaron a la conclusión de que la familia podría ser de gran ayuda para abordar determinadas problemáticas, reduciendo así costes, que es lo que realmente le interesaba al tío Sam.

Un poco más adelante, se dieron cuenta de que en muchas ocasiones, el origen mismo de la disfunción podría estar en el seno familiar, de manera que la participación de la familia pasó a ser imprescindible en el tratamiento.

Por tanto, el modelo sistémico nació de una forma profundamente multidisciplinar. Tanto a nivel práctico, como teórico, de hecho, se reconocen abiertamente entre sus mayores referentes: sociólogos, filósofos, trabajadores sociales, además de psicólogos y psiquiatras. Por lo que es difícil trazar la línea que separe lo social de lo clínico.

¿Y su futuro, seguirá siendo social?

Por esa misma razón, a día de hoy, la FEATF, así como otras organizaciones internacionales afines, se están posicionando firmemente a favor de la inclusión de perfiles sociales cuando se debate sobre la regulación de la Psicoterapia. Este es un tema que sin duda interesa a los Trabajadores Sociales, pues abre un campo inmenso a nivel profesional.

Por supuesto no está exento de un acalorado debate y no tiene pinta de que se vaya a resolver pronto, pero de momento, en distintas comunidades autónomas (no todas) se están acreditando Terapeutas Familiares con una formación base en Trabajo Social, después, claro está, de haber completado la formación regulada en Terapia Familiar. Si quieres explorar esta posibilidad te invitamos a leer el artículo: Ejercer como Terapeuta Familiar en España.

El XXXVIII Congreso Nacional de Terapia Familiar 2017 se celebrará en Cartagena (Murcia) los días 26, 27 y 28 de Octubre con el título: “Tratamientos actuales en Terapia Familiar. Conversaciones singulares en clave Sistémica“

Más información sobre el Congreso

Volviendo al Congreso de Cartagena, ¿Necesitas más información? Puedes consultar su web y redes sociales. O contactar directamente con la secretaría para hacerles alguna pregunta concreta. Si estás pensando en inscribirte, te recomendamos que no le des muchas vueltas, porque están cerca de completar el aforo.

En Macroscopio Sistémico escribimos un artículo hace unos meses contando qué detalles hemos visto en este Congreso que nos han cautivado. Donde hablábamos de los proyectos que están llevando a cabo, como el Bosque de Terapeutas Familiares, o el Terapeuta Familiar Creativo.

Esperamos haber respondido a la cuestión que nos planteaban las compañeras de Socialint. Hasta donde nosotras sabemos, no se entiende la Terapia Familiar sin el Trabajo Social, por eso los Trabajadores/as Sociales deben hacerse ver y participar en esta clase de eventos. Es un beneficio individual y un beneficio a nivel del colectivo profesional.

¿Estás convencida o convencido para ir? Pues no te pierdas el concurso que tenemos donde te regalamos una inscripción al Congreso. Pincha aquí y no te quedes sin su entrada 🙂

 

 

     

6 razones para participar en un Programa de Emprendimiento

6 razones para participar en un Programa de Emprendimiento

¿Qué es un programa de emprendimiento? ¿Para qué sirve? ¿Qué aprendes?

Yo no puedo participar en eso, yo no se, tendría que hacer otra formación primero, en el ámbito social no se puede emprender, lo mejor es opositar, mejor me dedico a otra cosa, no tengo ideas…

Seguro que te suena… Si no lo has dicho, se lo habrás escuchado decir a alguien. Y tooooodoooo esto está muy lejos de la realidad. Una de las mejores cosas que hemos hecho ha sido participar en un programa de emprendimiento, y hoy te damos 6 razones para animarte a participar en uno de ellos.

1.- Visiblidad 

Participar en un programa de estas características proporciona una mayor visibilidad de nuestro proyecto, de lo que hacemos y por lo tanto, damos a conocer nuestra profesión . En nuestro caso tuvimos que explicar en más de una ocasión que es una trabajadora social y cuales son nuestras funciones, antes de poder explicar nuestro proyecto, porque se desconocía. Y esto es maravilloso, estamos abriendo las puertas de “nuestra casa” al resto de la sociedad. 

Aterrizas en un espacio de emprendimiento, donde las personas que participan tienen diferentes proyectos o ideas. Unos ya están marcha, pero otros no, no te de desanimes si “solo” tienes una idea. Es el momento para embarcarte en esta aventura.

Esta visibilidad en el mundo del emprendimiento, nos pone en contacto con otras empresas a las que ofrecer nuestros servicios, personas con las que puedes cerrar acuerdos de colaboración. Se produce un aumento de la agenda de contactos debido a que el espacio es perfecto para ello, surgen de manera natural. Colegas de profesión y de otras, inversores, mentores, representantes de instituciones financieras, posibles socios y/o clientes.

2.- Misión, visión y valores

Definir quiénes somos, quiénes queremos ser y los valores que nos mueven son pasos fundamentales a la hora de poner en marcha nuestro proyecto. De esta forma podremos orientar mejor las acciones, establecemos los obejtivos, realizamos el plan de empresa.

  • Misión: por qué surge la empresa, para qué existe. Dentro de este apartado también es importante tener en cuenta al público al que nos dirigimos (público objetivo).
    • ¿Qué hacemos?
    • ¿A qué nos dedicamos?
    • ¿Quién es nuestro público objetivo?
  • Visión: qué queremos ser en un futuro. Establecer metas reales y que puedan ser alcanzables.
    • ¿Qué queremos lograr?
  • Valores: son los que nos definen, nos ayudan a trazar nuestra hoja de ruta y son la base de nuestro trabajo, guiando nuestro desempeño profesional. Valores como liderazgo, calidad, trabajo en equipo, innovación son algunas ejemplos.
    • ¿Cómo somos?
    • ¿En qué creemos?

Durante el programa te ayudan en esta definición, te exponen ejemplos, y poco a poco todo va cogiendo forma.

3.- Plan de negocio

El programa de empredimiento permite revisar al detalle el plan de negocio. Para quienes nos movemos en el ámbito social estas palabras ponen los pelos de punta, y no te voy a engañar, ¡¡es un rollo!! Pero es necesario, así que pon fin a las quejas y manos a la obra.

Si quieres vivir de tu proyecto, si quieres que funcione… es necesario. Redactar nuestro plan de negocio nos permite definirnos con claridad, reajustar objetivos a corto, medio y largo plazo, identificar prioridades… Permite situarte en tiempo y espacio, y el plamar los números es fundamental para que tenga un sentido.

Nosotras el plan de empresa lo percibimos como una hoja de ruta. En él plasmas:

  • Misión, visión y valores,
  • Equipo
  • Impacto social
  • Plan de Marketing
  • Plan operativo
  • Plan organizativo
  • Plan finaciero
  • Plan de acción
  • Aspectos jurídicos

Al dedicarnos al ámbito social, vamos a generar un impacto social con nuestras acciones. Registra este impacto que va a repercutir positivamente en nuestra sociedad al poner en marcha tu proyecto.

Recuerda: “Ningún viento es favorable si no sabes a donde vas”.

 

4.- Discurso o pitch.

En nuestra cabeza el discurso sobre “Qué hacemos” queda estupendo. Pero estamos TAN enamoradxs de nuestro proyecto que muchas veces cuando se lo contamos al resto de la humanidad, no se entiende.

Cuando escuchamos “¿Y en qué consiste tu proyecto?” Nos entra un subidón en el cuerpo y comenzamos a hablar… A los 3 minutos ya han desconectado: demasiados detalles, demasiadas vueltas. Piensa que no todo el mundo sabe en profundidad a lo que te dedicas, y que además hay un exceso de información por lo que tienes que resumir e ir al grano, a lo interesante, de una forma clara y consistente. 

El mejor sitio para pulir nuestro discurso es este sin duda. Repite el picht cuantas más veces mejor. Utiliza la técnica del espejo, cuéntaselo a tu grupo de amigxs, a tu familia, a tus compis de programa, a tu mentor… Busca público y cuéntales. La interacción hará que se vaya perfeccionando, que quede claro. Pero sobre todo, permíteme un consejo que nos dieron a nosotras, ¡¡hazlo tuyo!!.

5.- Mentoring, feedback

Asesoriamiento personalizado sobre tu proyecto con el objetivo de acelerarlo o proporcionar los toques finales que le faltaban para terminar de brillar. Se trata de profesionales dispuestxs a ayudar en el desarrollo de la idea, a construir valor.

Esto no suele tener un coste para las personas que participan. La inversión es de tiempo, que no es poco, pero económicamente está financiado. A esto, se le suma el feedback de grandes personas que están inmersas en el mundo del emprendimiento, lo cual es fundamental para su buen desarrollo.

A nosotras además nos ayudó a impulsarnos, a fortalecernos y empoderarnos como equipo, a arrancar verdaderamente, a confiar en nosotras y a lanzarnos a la aventura de emprender. Además conocimos proyectos maravillosos y gente aun mejor. Compañeros y compañeras del programa con quienes compartes ideas, contactos, apoyo… ¡¡Un coctel explosivo!!

6.- Networking

Estar en contacto con personas relevantes de tu sector, de otras ramas y del ecosistema del emprendimiento es enriquecedor para tu proyecto, y por ende, para la profesión.

 

Nosotras además, durante el tiempo que duró el programa pudimos disfrutar de espacio de coworking para desarrolloar nuestra idea sin coste económico.

Cada vez más en el ámbito social surgen un mayor número de empresas sociales, muchas innovadoras. Participar tanto en el I Congreso de Trabajo Social como en el Programa de Emprendimiento Social nos dio la oportunidad de conocer grandes proyectos y empresas, pero sobre todo grandes personas y profesionales. Todas estas personas que hemos conocido comparten un fondo: querer hacer las cosas de otra manera, adaparse a los nuevos tiempos, aportar valor a la sociedad en la que vivimos.

¿Tienes más razones para participar en un programa de emprendimiento? Cuéntanos cual ha sido tu experiencia si ya has participado en uno

Sin embargo ¿tienes una idea y no terminas de lanzarte?

Te esperamos en los comentarios 😉

Terminé la carrera ¿y ahora qué?

Terminé la carrera ¿y ahora qué?

Vas a la universidad, estudias, sacas los exámenes, cañas y celebraciones, trabajitos por un lado y por otro para sacar un dinerillo (bien para caprichos, bien para pagar los estudios). Pero acabas la carrera y esa rutina que llevabas de repente cambia, tu situación ya no es la misma.

Ayer estabas feliz porque acabaste ¡por fín! Pero ¿y ahora qué? ¿por dónde empiezo? ¿qué hago?. Te sientes perdidx, desorientadx. Sientes ese vacío que desespera.

¡¡Tranquilx!! No todo es tan negro 😉 

 

1.- Curso de orientación laboral ¿funciona?

Esta duda es normal, pero hacer un curso de orientación laboral en muchos casos ayuda. Hay algunos que son pagos, otros son gratis. En su momento hice uno por la universidad y me vino genial. Es cuestión de probar y exprimir al máximo las opciones que te den.

En estos cursos, entre otras cosas, te ayudan a hacer el curriculum (CV), aprendes a hacer las cartas de presentación, aunque a mi me gusta más llamarlas “Cartas de motivación”: qué te motiva para trabajar en esa empresa, que te mueve, cuáles son tus aspiraciones, qué puedes aportar… Cuenta aquello que no cabe en el CV y que es relevante para el puesto, aquello que te puede diferenciar.

En estos cursos te preparan, además para las entrevistas: típicas preguntas que pueden hacer, qué presencia llevar, te enseñan trucos y también dónde poner el CV. Además proporcionan orientación en cuanto a oposiones o máster. Depende lo que vayas buscando.

 

2.- Mejora tu presencia digital

Nuestro perfil, nuestra huella digital es importantísima. Cuídala porque dará muuuucha información de ti, tanto para bien como para mal.

  • Crea un correo serio: megustalasalsa@hotmail.com o guapo93@hotmail.com quizás no son el mejor correo que puedas tener. Utiliza uno que tenga tu nombre y apellidos, y evita los números.
  • Ten presencia online. Si te gusta escribir, ¡¡¡abre un blog!!! Las oportunidades aumentan, creéme. 
  • Portales de empleo: Infojobs es una de ellas, pero hay más como hacesfalta.org, Hay quienes dicen que no vale la pena, que nunca llaman… a mi me llamaron una vez y valió la pena.

Redes Sociales

No te pieras el vídeo que compartió José en su post del Taller de Identidad Digital

 

  • Cuida tus redes sociales. Muchas empresas y entidades te buscan en las redes sociales, y esa imagen es la que van a percibir de ti.
  • Abre una cuenta profesional en Linkedin y dale uso, tiene funcionalidades que mejorará tu visibilidad.
  • Suscríbete a grupos de Facebook donde se hable de Trabajo Social.
  • Twitter: puedes seguir a profesionales de la rama que ponen noticias relamente interesantes, te enteras de formación, jornadas, de ofertas de empleo… tiene un sinfín de posibilidades que podrás exprimir en tu propio beneficio profesional.

 

3.- Preparar el CV y carta de presentación

Cuando una empresa o entidad saca una oferta de empleo, llegan cientos de curriculums. Este es el primer aspecto a tener en cuenta, por lo tanto piensa como diferenciarte. Ponte en la piel de quien hace la selección ¿qué harías? Te quedarías con aquellos cv que:

  • respetan el formato a lo largo del documento
  • sean claros y ordenados
  • sean directos, sin texto de relleno
  • no más de dos páginas

Importante: no pongas la foto de la orla. Pon una de carnet, una foto profesional. La universidad ya pasó, no eres estudiante, eres profeional.

Otro apunte: tus prácticas de la carrera es experiencia. Los trabajos que has tenido anteriormente, es experiencia, aunque no tenga que ver con el puesto (atención al público, trabajo en equipo…) Eso si, ¡¡no mientas nunca!! No te hace falta.

Las cartas de presentación  o de motivación: el formato varía si se trata de autocandidatura o si se trata de contestación a una oferta de empleo. En cualquier caso, destaca aquellos aspectos importantes de ti que cuadran con los requisitos de la oferta y expresa porqué es tan importante para ti trabajar ahí. 

Personaliza el cv y la carta de presentación para la empresa o entidad a la que vayas a presentarlo, así como adaptarlo a los requisitos exigidos. Investiga, lee sobre esa empresa, conoce bien qué hacen… Demuestra interés, expresa tu motivación para trabajar en ese lugar, y entre tanto CV marcarás la diferencia.

Otro apunte importante: registra los sitios donde has envíado los cv, fechas, qué te han dicho… Al tiempo revisa y valora si ponerte nuevamente en contacto con ellos. 

4.- DAFO

Es una herramienta muy útil cuando buscamos trabajo, pero sobre todo de cara a la entrevista. Conocerse a unx mismx es fundamental (y ya no solo para buscar trabajo).

Determina tus puntos fuertes, las áreas de mejora, qué te diferencia del resto. Tener estos puntos claros te ayudará en la entrevista: podrás contestar cuáles son tus puntos fuertes, tus puntos débiles son puntos a mejorar. Este conocimiento además te dará seguridad, y eso se trasmite 😉 

5.- Entrevistas de trabajo

Algunas de las siguientes anotaciones pueden parecer obviedades, pero las cosas cosas más básicas se nos olvidan:

  1. Importante: saber lo que pone en tu cv. 
  2. Conocimiento de la empresa en la que vas a realizar la entrevista y los requisitos del puesto.
  3. Ropa limpia, con colores neutros, y adaptada al puesto. Pero no vayas disfrazadx, siéntete cómodx. Gafas de sol: al bolso.
  4. Cree en ti. Eso se notará en tu comunicación no verbal. Si entras a esa oficina sitiéndote pequeñx, con la cabeza agachada, hablando bajito… es posible que no seas la persona seleccionada.
  5. Saludar educamente al principio y final de la entrevista. Siempre la mano, si la persona que entrevista da dos besos acceder, pero tu, profesionalidad ante todo.
  6. Deja hablar y contesta a las preguntas.
  7. Se tú. 
  8. Da las gracias!!!

Recuerda: ¡manten la calma! El “no” ya lo tienes, no tienes nada que perder, ¡¡¡todo es ganar!!! ¿Que te equivocas? En la siguiente no cometerás el mismo error, te acordarás 😉

 

6.- Seguir estudiando

Esta es otra opción. Quizás estás pensando en un máster, o en unas oposiciones, o quizás en otra carrera. En cualquiera de los casos piensa: ¿es realmente lo que quiero? Y, por supuesto valora todas las opciones: cualquier máster no vale, todas las oposiciones no te van a gustar, y si eliges otra carrera que sume a la anterior (a no ser que no te guste claro…)

Máster ¿cualquiera?

A veces es la gran escusa para alargar ese momento de búsqueda de trabajo. Una de las cosas importantes que valoro para hacer un máster es si realmente voy a aprender haciéndolo.

Máster y cursos hay miles, pero ¿todos valen realmente la pena? ¿Eso es lo que quieres? ¿Lo haces porque te gusta o porque dicen que aumentan tus posibilidades de encontrar trabajo?

Un máster es una especialidad, por lo tanto si vas a hacer el que está en tu misma universidad, y vas a estudiar uno o dos años más con tus compañeros y compañeras de clase de la carrera, no estás marcando una diferencia respecto al resto.

Otro punto a tener en cuenta: el precio. Los máster por lo general suelen ser carísimos. Así que, para elegirlo recuerda tener en cuenta los siguientes pasos:

  1. Estudia bien el plan de estudio y valora si realmente vas a aprender.
  2. Que sea una especialidad diferente: marca la diferencia con respecto al de compañerxs de la carrera de tu zona
  3. Valora si prefieres un máster oficial o te vale aunque sea un título propio de la universidad.
  4. Valora si se corresponde el precio con lo que te va a aportar.
  5. Infórmate sobre la posibildad de optar a becas.
  6. Piensa si quieres orientarte por esa especialidad
  7. Compagina trabajo y máster, de lo contrario cuándo acabes te econtrarás con la misma crisis “¿qué hago ahora?”

Recuerda que hacer un máster es algo positivo, pero no es la gran solución. No te asegura nada.

Oposiciones

Si lo que quieres es opositar tienes que tener claro que hay que hacer una gran inversión de tiempo sobre todo.

En nuestro caso, si opositas para ayuntamientos, cada oposición es diferente y tienen diferentes temarios, aunque no te desanimes, muchos de los temas son parecidos.

Por otro lado, tienes oposiciones a nivel nacional como las de Instituciones penitenciarias, y otras que son autonómicas como las de Salud. Para estas, te recomendamos buscar una academia y así prepararlas mejor, debido a que son mucho más densas.

Las publicaciones de las oposiciones saldrán en los boletines oficales, no te olvides de revisarlos todos los días.

7.- ¿Es una buena idea hacer un voluntariado?

Pensarás “pero lo que quiero es trabajar no hacer voluntariado” ¡¡Lo se!!!

Cuando estudiamos algo relacionado con el ámbito social, desde que estamos estudiando nos inculcan hacer voluntariado “Será la manera de obtener experiencia” “Así te conocerán y cuando salga un puesto de trabajo, podrás optar a ese puesto con ventaja sobre otras personas”.

Siento decirte que cuando vayas a entregar CV, te encontrarás con gente que diga “para trabajar no, pero si quieres ser voluntaria”. Esa es nuestra realidad… Respira hondo y no te desmotives.

No estoy en contra del voluntariado, ¡para nada! El voluntariado hace una gran labor. Y desde nuestra profesión nos permite probar, tocar algunos ámbitos y ver qué tal, y mientras estamos estudiando o trabajando en otra cosa podemos compaginarlo.Pero eso si, no olvides que es voluntariado.

Estoy en contra del voluntariado que sustituye un puesto de trabajo, donde debería estar unx profesional. El voluntariado en ningún caso es trabajo, ¡es voluntario! Es colaborar, es apoyar a la persona que trabaja, es ayudar.

Si quieres probar esta opción porque te apetece, puedes probar bien en tu ciudad o bien te puedes hacer voluntariados fuera y de paso aprendes otro idioma (inglés, que es el mejor que te va a venir), conoces gente, creces a nivel profesional y personal. La experiencia te enriquecerá en todos los sentidos.

 

8.- Emprender

Hace 4 años fui al XII Congreso Estatal del Trabajo Social, y a parte de aprender muchísimo y conocer a compañeros y compañeras maravillosas, me impactó un chico que expuso su experiencia, Rafael Díaz. 

Él había empezado a trabajar en una funeraria. Si estás leyendo bien, no me he equivocado, en una funeraria. Y es que el Trabajo Social tiene mucho que ver en este campo. Él se presentó allí y explicó lo que podría hacer para la empresa, la importancia de su figura en este ámbito. Literalmente nos levantó del asiento y aplaudimos. La compañera Inmaculada le entrevistó, así que no te la pierdas e inspírate. 

Desde el Trabajo Social estamos capacitadxs para abordar miles de problemáticas, y una frase que a mi me ha quedado bien clara de Ana Hernández Escobar es: “Donde hay personas, hay un trabajador social”. Podemos alcanzar los propósitos que nos pongamos.

Si quieres saber más sobre el ámbito de emprender en nuestra profesión, te dejamos las 6 razones para participar en un programa de emprendimiento. Además asistimos al I Congreso sobre Emprendimiento en el Trabajo Social. Entre muchas profesionales, conocimos a una estudiente de 4º  de carrera que está emprendiendo. Es una opción más que se empieza a comtemplar como opción en nuestra profesión.

 

 

9.- Sal de tu “zona de confort” y viaja, vete fuera

Valora la opción de ir a otro país. Te dará la oportundiad de aprender otro idioma como poco. Al volver, esa experiencia tendrá un valor incalculable. Hay grupos de Facebook en los que puedes encontrar información, como este de Trabajadores Sociales en Inglaterra.

Tener siempre en cuenta:

  • No permitas que te digan que esta profesión no tiene salida, porque si la tiene (hablemos de Trabajo Social, Educación Social, Integración Social, Psicología…).
  • No permitas que digan que no puedes hacer esto o aquello por tu perfil, porque ¡sí puedes! 
  • Exige tu sueldo, porque ¡SI! somos profesionales, y eso se paga. 

Y sobre todo,

  • Haz un buen trabajo, se exigente contigo mismx.
  • Fórmtate continuamente
  • ¡¡¡¡Lee!!!!
  • Asiste a congresos, jornadas… rodéate de compañerxs de la profesión
  • Vete a sitios donde te puedas relacionar con personas de otras disciplinas: harás visible lo que haces, de lo que eres capaz, te abrirás puertas y aprenderás del resto.

 

¿Tienes más dudas? ¿Te podemos ayudar? o por el contrario ¿crees que puedes aportar algo más a esta lista? Te esperamos en los comentarios 😉 

I Congreso Nacional ATSEL de emprendimiento en Trabajo Social

I Congreso Nacional ATSEL de emprendimiento en Trabajo Social

“Promoviendo el cambio, creando futuro”

Estábamos ilusionadas, con ganas de conocer a compañeras y compañeros, con ansias de conocer qué se estaba haciendo, pero el Congreso no solo cumplió con nuestras expectativas sino que las superó con creces.

Durante tres días nos rodeamos de personas que tienen las mismas inquietudes que nosotras, personas que están en nuestra misma sintonía, con los mismos dolores, ilusiones y puntos de vista. Nos contagiamos de la fuerza y las ganas por hacer de nuestra profesión algo diferente. En definitiva, ¡empoderamiento en todo su esplendor!

Desde la inauguración empezamos con ese subidón que te da cuando nuestro compañero y bloguero Rafael Arredondo, en representación del Consejo General de Trabajo Social y Presidente del Colegio de Trabajo Social de Málaga, nombra a Socialint, junto a otras empresas como Inmersión TIC Academy, como ejemplos de innovación social.

Y tras esta inesperada apertura del Congreso, la primera en exponer su ponencia fue la pionera en el Trabajo Social libre, Ana Hernández Escobar de Firma Quattro, como no podía ser de otra manera. Volver a escucharla fue aire fresco, inspiradora, con una gran fortaleza y ejemplo a seguir.

Ana una vez más nos recuerda que  donde hay personas hace falta el Trabajo Social, porque esta profesión está para todas las personas, no somos gestores de la pobreza, fomentamos el desarrollo de las personas.

Respecto al emprendimiento, el Trabajo Social tiene cabida y mucha. Sin embargo cuesta interiorizarlo, lo cual puede venir derivado de que no tenemos una profesión donde estemos acostumbradas a reivindicar nuestros honorarios como profesionales y menos a vender. Diría que más bien, y haciendo un flaco favor a la profesión, nos inculcan hacer voluntariado muchas veces camuflado con un trabajo.

Y aquí Ana nos vuelve a iluminar: “No se compran nuestros servicios, se compran los beneficios que les procuramos con el servicio”. Precisamente esto es lo que hemos comprobado tras años de profesión: el beneficio que las personas obtienen con nuestro trabajo, es su propio bienestar.  

 

 

Pero todo esto, para conseguir que la población nos conozca, que sepan qué hacemos y nos valoren, tenemos primeramente que valorarnos nosotras mismas como profesionales, querer nuestra profesión porque tenemos realmente una gran profesión. “El Trabajo social no se puede intuir, nos tienen que ver, que sentir”

Del Trabajo Social en empresas no solo nos habló Ana, también otras profesionales como Almudena Díaz, quien en la actualidad trabaja en Fundación Randstad. Almudena lleva años mostrando un gran interés por el Trabajo Social en empresas, por lo que se ha formado e intentó montar la suya propia. Gracias a esos conocimientos adquiridos trabaja la inserción laboral con personas que se encuentran en exclusión social, además de otras funciones como talleres de empleabilidad, el contacto con empresas, etc.

Silvia Monge Mateos, de Spiral Personal.Gabinete Social & Coach, nos iluminó con su profesionalidad. La base de su gabinete es social fundamentalmente, contando con personas colaboradoras de otras disciplinas cuando es necesario. Silvia nos habla desde su propia experiencia, teniendo claro que quiere vivir del Trabajo Social: “Hago un trabajo de calidad con resultados”. Todo un gran potencial y de la que, sin duda, seguiremos aprendiendo 😉

Esther Raya fue otro de los grandes descubrimientos. La ponencia de Esther se tituló Innovación Social. Nos ayudó a reafirmamamos de que existe una clara relación entre innovación social y Trabajo Social, de hecho en nuestro ADN encontramos este quehacer. Nos dijo que a pesar de que quienes hablan de innovación social no suelen hablar de Trabajo Social: “No nos quedemos fuera del discurso de Innovación social. No nos quedemos fuera de los recursos de la Innovación social”

En esta línea, queremos compartir que nos encontramos inmersas en un programa de emprendimiento social y hemos recibido formación sobre innovación social, siendo las únicas profesionales del área social presentes… Así que ir a un congreso, de emprendimiento en Trabajo Social, que te hablen de innovación social y que encima te digan que si, que jugamos un papel fundamental, ¡nos encantó!

De hecho ya tenemos dos libros de ella pendientes: Emprendimiento, innovación y RSC en Trabajo Social, y el otro es Trabajo Social, derechos humanos e innovación social.

Otra de las grandes que conocimos fue Mª Jesús Bárcenas de Trabajo Social y Servicios, y nos quedamos prendadas de ella. Una de sus grandes frases y que nos dejó para la eternidad fue: “El Trabajo Social por cuenta ajena nos da dinero, pero el emprendimiento libertad”.

Libertad para volar, para dar rienda suelta a tus proyectos, para sentirte realizada en tu profesión, para experimentar. Y así es como nos sentimos, haciendo el Trabajo Social en el que creemos, emprendiendo a nuestra manera en un proyecto que nos apasiona, con la libertad de experimentar y abriendo caminos en nuestra profesión.

Así que nos convenció, y nos fuimos al taller que impartió sobre Emprendimiento y Autoconocimiento, donde descubrimos que somos nuestro mejor recurso, y como tal es imprescindible conocernos y saber cómo operamos. Además, nos aportó técnicas para trabajar la toma de decisiones e identificar las emociones que están detrás.

Una gran conclusión es que siempre estamos tomando decisiones, incluso no tomar ninguna es una decisión.

 

 

Carlos Hue fue el único profesional no trabajador social que estuvo como ponente, y presentó una gran ponencia sobre Emprendimiento Emocional, donde nos dio el Método de pensamiento emocional para el emprendimiento:

    1. Conocimiento de uno/a mismo/a (mindfulness)
    2. Valoración adecuada (autoestima): aprender inteligencia emocional para sacar de ti.
    3. Autocontrol:
      • Bajas expectativas
      • Control postural
    4. Motivación:
      • Actividad (no pereza)
      • Habilidades instrumentales:
        • lectura, escritura, cálculo
        • informática e idiomas
        • hábitos de estudio
        • capacidad de procesar información
      • calidad: hacer las cosas bien
      • perseverancia y tenacidad
      • DAFO (1º es “yo soy”). Empezar por la O
      • Vocación: 50% lo que a ti te gusta, 50% lo que le gusta a los demás
      • “Hay que salir de la zona de confort y llegar a la zona de pánico”
    5. Conocer a los demás
    6. Valoración de los demás: Conocer y valorar al otro es ponerse en sus zapatos
    7. Liderazgo emprendedor: “Consigue que el otro sea más, y tú crecerás”. Confianza

“El éxito en la vida: 25% inteligencia racional, el 75% es inteligencia emocional”

Carlos Hue nos presentó su libro “Pensamiento emocional: un método para el desarrollo de la autoestima y liderazgo”  y como nos quedamos con ganas de más, ya lo tenemos en nuestra lista de libros pendientes, así que tendrán nuestra reseña en el apartado de recursos.

Begoña Huertas Moreno y Marta Martín Gómez impartieron la ponencia El Trabajo Social en el ámbito de la Educación. Ambas compañeras tienen perfiles diferenciados y se encontraron por casualidad.

Con ellas observamos de qué manera en el ámbito educativo tiene cabida el Trabajo Social. La realidad de los centros ha cambiado notablemente, por lo que la figura de lxs trabajadorxs sociales es un apoyo tanto para el alumnado como para el equipo docente, juntando técnicas y herramientas propias de la profesión con aquellas del coaching y mindfulness.

Y dentro de todo este oleaje de emprendimiento, por supuesto nos encontramos con la parte más técnológica del Congreso. Javier Espinosa de Jábega Social, impartió el taller de redes sociales, donde por supuesto destacó, más que la importancia de tener presencia en las redes, cómo hacer uso de ellas. En este taller participó activamente José Mª Regalado con su experiencia profesional, la cual le ha llevado a dejar su trabajo para continuar su proyecto gracias al uso de las tecnologías.

Así que, sin más (y dejándonos muchas cosas en el tintero) queremos acabar dando las gracias al comité organizador por juntar a tan grandes y buenas profesionales, por dar fuerza y visibilidad a nuestra profesión. Porque juntas, hacemos camino. 

Cualquier cosa que quieras preguntarnos o aportar a lo dicho anteriormente… ¡Te esperamos en los comentarios! Nos encanta leerte 😉 

Les dejamos con este vídeo que nos regaló Victoria Ruano en su ponencia. Renuévate como el águila 😉 

 

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